Las Piedras: belleza, naturaleza y descuidos



Hace unos años fui al arroyo la piedras con mi familia, llevamos como siempre nuestra red de mano y un balde; caminamos en sus aguas cristalinas, se dejaban ver la piedritas y en su lecho arenoso se posaban pequeños pecesitos, más allá, cerca del puente, una pequeña cascada y una curva del arroyo que tenía una larga cabellera como de pastos... estaba fresca el agua y era frondosa la sombra y era alegre el trinar de los pájaros, y mas allá, al fondo, había un alambrado lleno de ramas traídas por el agua, había bolsas, sachets de leche, latas herrumbradas y del otro lado de los alambres había neumáticos, filtros de aceite, envases de líquidos de frenos...
Arroyo las piedras ,tanta belleza, tanta naturaleza y tanto daño y descuido. Por eso tenemos que cuidarlo, por eso no puede haber ningún tipo de industria ni nada que afecte su entorno.

Ruben Alberto Cheveste